El aire comprimido es, junto con la corriente eléctrica, el agua y el gas, uno de los recursos energéticos más usados. Por ello, para un tratamiento de alta calidad deben hacerse varias consideraciones:
- Costes operativos
- Rendimientos validados conforme a ISO 12500-1
- Obtención de una calidad de filtración fiable y constante apropiada para cada aplicación conforme a ISO 8573-1
